La violencia y la discriminación contra la mujer en México es cada vez más preocupante, en especial porque estos delitos suelen quedar impunes, por la ineficacia de las autoridades. Te invitamos a conozcas más en profundidad esta problemática de género que afecta a millones de mujeres en el país.
Según Amnistía Internacional (AI), el Estado mexicano no hace justicia a los derechos de las mujeres en áreas como la discriminación de género, las amenazas y ataques contra mujeres activistas, la violencia que sufren las mujeres migrantes, la no aplicación total de sendas sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la violación de dos mujeres indígenas en el estado de Guerrero y sobre el secuestro y homicidio de mujeres jóvenes en Ciudad Juárez en el Campo Algodonero, así como los obstáculos que dificultan el acceso efectivo de la mujer a la salud sexual y reproductiva.
El investigador de México en AI, Rupert Knox, dijo que ha presenciado no sólo un aumento de los homicidios de mujeres sino “una continua y habitual ausencia de investigaciones efectivas y de justicia”.
“En los últimos años, México ha aprobado varias leyes y creado instituciones destinadas a proteger a la mujer de la discriminación y la violencia. Sin embargo, gran parte del problema radica en la no aplicación efectiva de estas leyes y en la debilidad de las instituciones”, señaló.
Entre las cuestiones que denuncian en sus reportes está el “clima generalizado de discriminación y violencia contra las mujeres”, con un aumento de feminicidios (el asesinato de mujeres por el hecho de serlo) de un 68% entre 2007 y 2009 y la desaparición de 3,149 mujeres y niñas entre enero de 2010 y junio de 2011.
También subrayaron que fueron asesinadas 11 defensoras de derechos humanos entre diciembre de 2010 y el mismo mes de 2011, así como 13 mujeres periodistas de 2005 a 2012, mientras que más de 100 trabajadoras de los medios de comunicación denunciaron algún tipo de violencia en su labor. Hasta el día de hoy ninguno de estos casos ha sido resueltos.
En síntesis, la situación de las mexicanas es cada vez más preocupante, pues la violencia contra ellas las afecta con cierta complicidad oficial, debido a las fallas del sistema judicial. Por eso, esperan que el gobierno reaccione prontamente y diseñe medidas más eficaces para erradicar los ataques de los que son víctimas.


















