Pasajeros acostumbrados a insultos y acosos; choferes sancionados por deficiente capacitación
El Heraldo de Chiapas
28 de enero de 2012
ERICK SUÁREZ
Verónica recibe manoteos al hacer la parada. La “hora del cambio de turno” justifica la negación. La espera termina con una unidad de “sitio libre”. Extraños abordan el vehículo, cuadras después de ocuparse. La usuaria solicita una explicación. “Van por su rumbo”, argumenta el ruletero. La fémina baja, molesta por la acción. “En mi carro hago lo que quiera, pen…”, sentencia el conductor.
Seis de cada diez correctivos aplicados a transportistas de la capital fueron contra taxistas, durante 2011. Falta de certificado de aptitud fue una de las causas que más abrieron procesos administrativos. Cursos y multas son las tácticas con las que los reguladores buscan inhibir hechos como el relatado, insuficientes hasta el momento, porque las deficiencias “viajan gratis”, de acuerdo con su protagonista.
La burócrata emplea taxis con más frecuencia, desde hace dos años, cuando fue otorgado al Conejobús la exclusividad de circular por la Avenida Central, vialidad sobre la que está la oficina privada en la labora. Las demoras de los autobuses del Sistema de Transportes Urbanos de Tuxtla (Situsta) la obligan a requerir sus servicios.
Incomodidad por el mal estado de los coches -en los asientos, especialmente-, vicios y hábitos de los chafiretes -fumar, miradas lascivas y música con volumen alto- son parte de las vivencias durante sus traslados, acompañadas de insultos, al reclamar el chofer su actitud; y de cobros que varían hasta 15 pesos, aunque la distancia y el destino sean los mismos.
“Evito quejarme porque no sé si existe una dependencia responsable del sector y porque le darán carpetazo. Estoy segura”, dijo.
La Secretaría de Transportes (ST) de Chiapas aplicó 678 medidas disciplinarias contra unidades de servicio público que operan en Tuxtla Gutiérrez, durante el primer semestre del ejercicio anterior. Los taxis concentraron el 40 por ciento de las sanciones.
Mayo fue el mes con más correctivos para los vehículos de esa modalidad. Un total de 89 fueron registrados en ese periodo, 30.16 por ciento de las 295 del semestre. El proceso incluyó la detención del carro en 11 ocasiones.
Las irregularidades fueron detectadas en operativos o por denuncias ciudadanas, recibidas en el Departamento de Quejas y Sugerencias, en función desde abril pasado, instancia que toma cartas únicamente si el agraviado proporciona el número económico del coche.
La capacitación de ruleteros que recorren la capital en diversas modalidades de transportes fue llevada a cabo a la par por una dirección de la ST, a partir de 2007. Leyes, ecología, relaciones humanas, turismo, mecánica básica, educación vial y primero auxilios son los temas en los que siete mil están “instruidos”.
Los asistentes reciben un certificado de aptitud válido por 12 meses, al concluir un curso de ocho horas. Los datos de los graduados son registrados en un sistema digital, para que participen en la segunda fase de capacitación.
Sin embargo, Verónica es escéptica. La historia que contó sucedió hace dos semanas. La anécdota pudo terminar en tragedia: el conductor aceleró, después de agredirla verbalmente. Una maniobra del chofer del vehículo particular que transitaba por la calle evitó un choque. Él también ganó una grosería.
La falta de seguro de responsabilidad civil -póliza que cubre los gastos de terceros en un accidente- es otra de las causas por la que la ST aplicó medidas disciplinarias contra los concesionarios.
La ley y el reglamento del sector prevé multas y revocación de permisos por faltas en el servicio, sanciones que son duplicadas si son cometidas en múltiples ocasiones en un mes, en casos como los reseñados.









